«Si no sabes a dónde vas, cualquier camino te llevará allí».
(Lewis Carroll, parafraseado por George Harrison)
El Gato de Cheshire y nuestro Beatle favorito no tenían necesariamente en mente a los empresarios cuando sugirieron que una vez te pones a caminar te puedes topar con un destino ambiguo, pero bien podrían haberlo hecho. De hecho, si ese gato fuera a presentar un seminario de liderazgo empresarial, habría dicho prácticamente lo mismo: si bien todos los caminos llevan a algún sitio, en ocasiones, ese algún sitio no es más que otro sitio cualquiera. ¿Su tesis?
En los negocios, unos objetivos claros son importantes.
Sin ellos, toda decisión es simplemente otra puerta misteriosa en una madriguera de posibilidades. Sin ellos, la nave empresarial navega a la deriva. Puede ser que las corrientes la lleven a un puerto seguro, pero también es muy probable que termine encallada en un arrecife en las Maldivas.
En TAB creemos que todos los empresarios tienen derecho a esperar que su empresa les proporcione lo que quieren de la vida. Un plan estratégico escrito, si está bien hecho, es tanto el camino a seguir como el propio mapa. Es la base para que cualquier empresario alcance su visión. Al ayudarte a centrarte de nuevo en tu propósito fundacional, en tus objetivos y oportunidades, la planificación estratégica te devuelve «la imagen completa».
Recuerdas la imagen completa, ¿verdad? Es la razón principal por la que fundaste tu empresa.
¿Cuál es la importancia de la planificación estratégica?
Un plan estratégico es un documento escrito que marca la ruta hacia delante para tu empresa. Expone los objetivos de tu empresa y explica por qué son importantes. El proceso de planificación estratégica también te ayuda a revelar vías para mejorar el rendimiento. Así, por ejemplo, puede despertar ideas sobre cómo reestructurar tu organización para que pueda alcanzar su potencial pleno. Desarrollar nuevos productos, ampliar las operaciones, llegar a nuevos segmentos de mercado, resolver problemas organizativos… a medida que tu empresa crece, un plan estratégico bien diseñado te indicará cómo responder a las oportunidades y los retos, sean cuales sean.
La planificación estratégica ya es en sí una estrategia de crecimiento empresarial
Naturalmente, antes de que puedas responder, tienes que poder identificar esas oportunidades. Para los empresarios, el proceso de planificación estratégica ilumina el camino y es fácil ver por qué. Cuando un conjunto claro de objetivos se combina con una evaluación honesta de los puntos fuertes y débiles de una organización, te muestra lo que es importante, relevante y procesable en tu entorno.
Cada empresario tiene que ser capaz de hacer este tipo de distinciones porque el panorama empresarial cambia constantemente y a una velocidad nunca antes vista. Las nuevas normativas gubernamentales, los cambios demográficos de la mano de obra, el avance de la tecnología y la incertidumbre económica afectan a cada empresa de forma diferente.
Un plan estratégico te permite poner en perspectiva estos retos empresariales Te aporta la clarividencia necesaria para abordar todo eso de forma coordinada. Tendrás una mejor visión de cómo un problema concreto afecta a tu negocio, lo que a su vez te facilitará recuperar las riendas de tu propio futuro.
Entonces, ¿cuáles son los tipos de retos empresariales que la planificación estratégica te ayudará a superar? Solo tienes que poner nombre a la situación: tu plan te ayudará. Entre los ejemplos de obstáculos u oportunidades a los que la planificación estratégica puede ayudarte a responder más fácilmente podemos incluir:
- Responder al lanzamiento de un nuevo producto de un competidor.
- Una mejora tecnológica en tu planta de producción.
- Gestionar las peticiones de una nueva base de clientes.
- Actualizar las capacidades técnicas de tu personal.
Sin embargo, tu plan estratégico es mucho más que una lente a través de la cual mirar. Sirve para algo más que centrar tu atención. Es también es esencial para comunicar tu visión a los inversores, directivos y empleados, e ilustra el proceso para convertir esa visión en realidad. En el proceso de planificación estratégica, crearás un documento escrito donde aparecerán los planes y objetivos futuros de tu empresa de forma pormenorizada. Tus aliados comerciales no tendrán dudas sobre cómo encajan y no estarán desconcertados sobre cómo pueden ayudarte a alcanzar su visión. El proceso de planificación estratégica garantiza que todos estén en la misma onda.
Recuerda, un plan de acción que solo está en tu cabeza podrá funcionar durante un tiempo, pero tener tu propio negocio implica colaborar con otros. Tendrás que hacerlo si quieres llevar a buen puerto tu estrategia de crecimiento empresarial y, a medida la desarrolles, lo harás cada vez más.
¿Qué puede hacer la planificación estratégica por mí? La encuesta sobre las pequeñas empresas
Los resultados de la encuesta sobre las pequeñas empresas de TAB muestran el efecto positivo que el proceso de planificación estratégica puede tener en el negocio. El objetivo principal de esta encuesta se hallaba en la importancia de la planificación estratégica, lo que permitía a los empresarios obtener información real sobre la utilidad de dicha planificación. ¿Cuáles fueron los hallazgos de la encuesta?
Los empresarios estaban encantados con el beneficio obtenido y la importancia de la planificación estratégica.
Los empresarios que dicen tener un plan estratégico de alta calidad tienden a prever aumentos más fuertes de los beneficios y los ingresos por ventas el año siguiente que aquellos que carecen de uno. Más de tres cuartos de los empresarios encuestados creen que gracias al plan estratégico escrito el rendimiento de sus empresas es mucho mayor. Además, la mayoría de los empresarios citan «ingresos por ventas» como el área que más puede beneficiarse de la aplicación de la planificación estratégica.
Al mismo tiempo, solo el 9 % de los empresarios de pequeñas empresas tienen un plan estratégico que describirían como «excelente». Solo el 16 % de los empresarios revisan y actualizan su plan estratégico al menos una vez al mes. Hasta un 22 % no cuenta con ningún plan escrito en absoluto.
Si quieres que tu negocio aumente, deberías empezar por contar con un plan estratégico actualizado. Si te esfuerzas hoy en el proceso de planificación estratégica y mantienes tu plan actualizado y relevante, conseguirás en el futuro una ventaja competitiva continua.
¿Cuáles son las características de la planificación estratégica efectiva?
A menudo, se cree que el proceso de planificación estratégica inicial es algo que se hace una sola vez; a muchos empresarios les basta con tener su plan bien guardado una vez redactado. Quizás incluso lo revisen una vez al año. Es posible que te parezca que con eso basta, pero si quieres de verdad que el plan estratégico sirva para lo que lo has diseñado, —lo que realmente es capaz de hacer por ti—, en tal caso, no bastaría.
Allen E. Fishman, fundador de TAB, hace especial hincapié en lo que él llama «Hacer girar la ruleta». Para que tu empresa crezca, Fishman cree que tienes que revisar tu plan estratégico con la mayor frecuencia posible, comprobando los referentes y plazos y revisando la estrategia cuando surjan nuevas oportunidades o aparezcan obstáculos. Un plan pertinente es vital para una estrategia eficaz de desarrollo.
Es decir, tienes que utilizarlo y debe poder adaptarse.
¿Deseas información adicional? Si deseas más información, lee «5 Claves de los Empresarios que Aprovechan las Oportunidades»
Pero es que un buen plan estratégico hará algo más. Conciliará tu visión corporativa con tu visión personal. ¿Qué quieres de la vida en el futuro? ¿Cómo afectarán tus objetivos personales al futuro de tu empresa? ¿Esperas vender la empresa para retirarte o serías feliz si algún familiar recogiera el testigo? Tal vez los entresijos del día a día de tu propio negocio sean una tarea que te apasiona y tienes previsto llevar las riendas mientras la salud te lo permita. Si tienes claros los objetivos y las expectativas personales, el proceso de planificación estratégica puede proporcionarte un plan que se engarce con esos objetivos, un plan con el que puedas hacer realidad tu visión.
Por último, un plan estratégico realmente bueno se construye en torno a un factor identificable y preponderante que aporte a tu organización algo específico hacia lo que aspirar en todo momento. Es lo que llamamos el Mayor Factor Clave de Éxito (MFCE), y actuará como un punto de referencia para todas tus decisiones al tiempo que ayudará a tu equipo a mantenerse centrado. Digamos que tu sede está en Madrid pero aspiras a penetrar en Cataluña. Ese sería el MFCE de tu empresa, y comunicar este objetivo de forma clara al personal ejecutivo, a trabajadores e inversores te ayudará a aprovechar cualquier oportunidad que pudiera darse en Barcelona o Tarragona. El MFCE también es un instrumento perfecto para medir el progreso.
Dado que la planificación estratégica es crucial a la hora de prepararte para que tu empresa crezca, en nuestro próximo artículo te guiaremos a través del proceso. Nos centraremos en métodos concretos que se traducirán en una guía escrita clara y concisa de tus objetivos, métodos y referentes hacia el éxito. Contarás así con el plan estratégico que necesitas para cumplir los retos empresariales a los que se enfrentará tu empresa por el camino. Evitará igualmente que te agobies con las tareas de hoy en detrimento de las oportunidades de mañana. Será tu sextante cuando las nubes se acerquen, y en caso de apuro te servirá incluso como eficaz elemento disuasorio contra los «gatos enigmáticos».

