Con las tensiones de los confinamientos en todo el país, muchas empresas están viendo cómo sus beneficios disminuyen o son amenazados. Muchos directivos confían en estrategias de generación de ingresos ya probadas, como la venta adicional a los clientes existentes, la apertura a nuevos mercados o la oferta de promociones especiales o descuentos para atraer a nuevos clientes.
En TAB, somos conscientes de que circunstancias extraordinarias a menudo exigen soluciones extraordinarias. Por este motivo, hemos recurrido a nuestros empresarios de todo el país para que aporten sus soluciones creativas para ayudarte a localizar el dinero oculto en tu negocio.
1. Comprende el ROI de tus gastos
Todos los empresarios deberían conocer su situación financiera y dejar de gastar dinero en aquello que no les aportan ningún retorno de la inversión (ROI). Demasiados empresarios delegan todo el conocimiento financiero en manos de un contable o asesor que puede decirles en qué se ha gastado el dinero, pero no cuál es el ROI de ese gasto. Los empresarios deberían conocer y comprender el balance, el estado del flujo de caja y la cuenta de resultados, y ser capaces de explicarlos a un tercero. Las cifras cuentan una historia y, con frecuencia, esa historia revela modos de ahorrar dinero o incrementar el ROI del dinero gastado
2. Aprovecha mejor tu capital humano
Evalúa los puntos fuertes de los miembros de tu equipo. Puede haber fortalezas y capacidades que no estés aprovechando para tu negocio.
3. Impulsa el «crédito a los proveedores» con descuentos por pronto pago
Las empresas que han recibido programas de protección de pagos o de nóminas podrían tener un nivel poco común de liquidez en estos momentos. Es posible que puedan captar algunos puntos porcentuales de «margen bruto» aprovechando los descuentos por pronto pago. Incluso si esta práctica fuera solo temporal, mejoraría los márgenes y potencialmente impulsaría su crédito a los proveedores.
4. Resuelve el problema con ayuda de tu equipo
Una de las maneras de ahorrar que suele pasarse por alto es pedir la opinión a los empleados. Ellos ven la pérdida de tiempo, esfuerzo y dinero que se desperdicia cada día. Sé de un empleado que cuando le comentaron que se iba a intentar ahorrar bastante comentó: «Eso es fácil. Sé cómo podríamos hacerlo y se lograría el objetivo porque yo diseñé el sistema actual y me consta que se generan pérdidas. ¡Pero no tenía ni idea de que hacía falta eliminarlas!». Le dieron una sustanciosa recompensa por ofrecer una visión que sus superiores no compartían.
¿Deseas información adicional? Si deseas más información, lee «Cómo ahorrar costes empresariales sin perder empleados»
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5. Mantén solo los gastos que tengan un impacto esencial en el negocio
Ante la repentina y crítica disminución de los ingresos debido a la crisis de la COVID-19, uno de los miembros de un Comité TAB, Eduardo López Arellano, decidió reunir a su equipo ejecutivo para una reunión urgente. Les hizo entrega de una copia del informe de gastos de la empresa y se pasaron horas revisándolo línea por línea y cancelando la mayoría de los gastos. Tras varias semanas, él y su equipo hallaron dos tipos de gastos corporativos: los que cancelaron, pero tuvieron que restablecer debido a la naturaleza del propio gasto, y los que podían eliminar porque no tenían ninguna repercusión significativa en la empresa. Este proceso les permitió descubrir gastos innecesarios que existían «a plena vista», es decir, nadie de la organización los había visto, percibido, ni analizado previamente. Simplemente formaban parte del statu quo hasta que alguien, el líder en este caso, tomó cartas en el asunto y sacó a la luz lo que hasta entonces había estado a la vista de todos.
No esperes hasta que se produzca una crisis. Establece una práctica disciplinada, estructurada y sistemática para la revisión y reestructuración pormenorizada de los gastos de tu empresa. Tu cuenta de resultados te lo agradecerá, en especial en estos tiempos tan convulsos.
6. Negocia con los proveedores
En cuanto a ahorro de costes, recomendamos firmemente pedir a los proveedores de la cadena de suministro un descuento por pagar el importe completo en el momento de la transacción. El efectivo es el rey. Se oyen descuentos que van del 5 % al 15 %. Los proveedores, suministradores y compradores negocian precios en el momento de la transacción en lugar de aplicar la típica regla de pago de 30/60/90.
7. Aprovecha al máximo tus activos
Es muy probable que tu negocio tenga activos que permanecen inactivos durante el horario laboral (por no hablar de fuera del horario laboral). ¿Podrías alquilar el activo cuando no lo necesitas? De igual forma, ¿hay alguna empresa local no competidora que tenga un activo cuya compra no puedes justificar, pero que estarías dispuesto a alquilárselo cuando no lo esté utilizando? ¡Exprime bien esos activos!
8. Reevalúa tus herramientas y servicios técnicos
Cancela o reduce los servicios con cuotas mensuales. Suele haber diferentes niveles de servicio o planes de software y, en ocasiones, se puede optar por un plan menos caro y seguir obteniendo las funciones o la asistencia que necesitas. Cancela también las suscripciones que no utilices o que puedes ejecutar de otro modo.
Examina cuáles son las prestaciones que te ofrece tu actual suscripción de software que no estás utilizando. Quizá puedas cancelar otra suscripción, sin que se vea afectado el trabajo. Así, por ejemplo, OneNote forma parte de muchos paquetes de Microsoft y podría cubrir las necesidades de las empresas que utilizan EverNote. Otro ejemplo sería utilizar Google Drive para documentos compartidos en lugar de pagar por Dropbox.
9. Convierte el inventario en efectivo
Hay un lugar que se pasa por alto en el que puedes liberar dinero para tu negocio. Si tienes existencias, aprovecha esta oportunidad para analizarlas. ¿Tienes un inventario de baja rotación u obsoleto? Si es así, ¡líbrate de él! Véndelo con descuento, de lo contrario, se quedará ahí acumulando polvo. ¿Por qué no convertir ese inventario en liquidez? Si no lo haces, es posible que finalmente tengas que darlo por perdido.
10. Usa los programas de fidelización
Todas las empresas cuentan con gastos que deben pagarse cada mes. Si tienes gastos que pueden pagarse con tarjeta de crédito, que permitan liquidar el importe total cada mes, usar una tarjeta de crédito corporativa con programas de fidelización te dará acceso a dinero extra. Así, por ejemplo, una tarjeta de crédito que te ofrece un porcentaje de todas las compras realizadas en un mes como saldo positivo para tiendas en sitios como Amazon.com, puede utilizarse para los gastos habituales de la oficina, como el café o los artículos de papelería. Pero, ojo, esto solo funciona si tienes suficiente liquidez para pagar el saldo de la tarjeta de crédito corporativa cada mes, de lo contrario terminarás pagando intereses por los gastos que cargues a la tarjeta. Si se gestionan correctamente, los programas de recompensa de las tarjetas de crédito, pueden ofrecerte productos y servicios gratuitos, liberando efectivo para utilizarlo de otro modo.

