Lo hemos repetido una y otra vez: el estado del flujo de caja de una empresa es uno de los parámetros más importantes que cualquier director ejecutivo o empresario debería controlar, pues «es un indicador clave de la salud financiera de tu negocio», como apunta Wells Fargo. «Un flujo de caja constante y favorable puede facilitar que pagues los gastos, inviertas en nuevas oportunidades y hará que crezca tu negocio».
Es un buen objetivo para el 2022.
A continuación, algunos consejos clave para ayudar a mejorar el flujo de caja de tu empresa este año:
1. Analiza la situación actual de tus finanzas.
Siempre es un buen momento para revisar en qué estado se encuentra el flujo de caja de tu empresa. Como hemos sugerido antes, «pide al equipo de finanzas que examine detenidamente todas las áreas en las que se está invirtiendo el dinero». De hecho, puedes consultar a cualquier empleado que «esté al corriente de la contabilidad de la empresa» para que te ayude a «restablecer las prioridades que se centren en reducir los costes, en lugar de en gastar».
2. Paga las facturas según una estrategia
Puede sonar ilógico, pero pagar las facturas de forma inmediata no necesariamente es la mejor estrategia para aumentar el flujo de caja. Lo ideal es pagar según el orden de importancia para tu empresa (alquiler, nóminas, etc.). Reparte los pagos para evitar la presión de tener que pagarlo todo al mismo tiempo, siempre que sea posible.
Con respecto al pago de facturas, el inicio del año es un buen momento para renegociar las condiciones de los contratos con tus proveedores. Identifica los gastos destinados a proveedores y luego compara lo que otros cobran por los mismos productos o servicios.
Los proveedores que estén interesados en conservar la relación con tu empresa estarán dispuestos a ofrecerte descuentos o planes más flexibles que te permitan mantener un buen flujo de caja.
3. Incentiva al cliente a pagar con puntualidad
Recibir un flujo constante de ingresos es esencial para tener un flujo de caja saludable. Ahí es donde entran los cobros pendientes. He aquí algunas medidas que puedes adoptar:
- Solicita un anticipo o un pago parcial al principio de cada proyecto con un cliente nuevo.
- Modifica el sistema de cobros pendientes para que el cliente reciba la factura de forma inmediata después de la entrega de los productos o servicios, en lugar de facturar los servicios en un día determinado del mes.
- Evalúa con exhaustividad de las deudas de clientes y adopta medidas para cobrar los pagos correspondientes, incluso de forma parcial o escalonada.
- Finalmente haz todo lo que puedas para darle facilidades al cliente a la hora de pagar, como, por ejemplo, facilitarle opciones de pago a través del móvil o de internet.
4. Vigila con atención el inventario
Es probable que los productos que se almacenan durante mucho tiempo afecten al flujo de caja de tu empresa.
«¿Tienes existencias de baja rotación u obsoletas?», pregunta Peter Wares, socio director de TAB. «Si es así, líbrate de ellas. Véndelas rebajadas. De lo contrario, se quedarán ahí acumulando polvo».
5. Haz las previsiones con mayor rigor
En muchos casos, las empresas cuentan con bastante experiencia para realizar previsiones financieras detalladas del año (o años) que viene. Ten en cuenta los siguientes métodos para facilitar las previsiones:
- Hazlas cada trimestre.
- Agrupa las cuentas por categorías.
- Las tendencias son tus aliadas: en tres meses consecutivos o doce cuando sea posible.
- Compara los gastos reales con la previsión de cada mes para mejorar esta habilidad.
- Trabaja con un asesor de confianza.
Si el pronóstico no es favorable, estarás a tiempo de adoptar medidas en cuanto a los gastos, el capital de trabajo o los presupuestos de desembolso de capital.

